En el contexto chileno, la adquisición de equipos médicos en los proyectos hospitalarios concesionados ha seguido un camino de evolución y adaptación en los últimos años. Estas experiencias se han desarrollado bajo un marco regulatorio que busca optimizar el uso de recursos públicos y garantizar que las tecnologías disponibles en los hospitales estén alineadas con las necesidades sanitarias del país. El modelo chileno para la adquisición de equipos médicos se rige principalmente por la Ley de Compras Públicas 19.886 y su modificación en la Ley 20.238, enfocadas en proteger la libre competencia y garantizar la calidad de los servicios y bienes adquiridos.

Modelos de Adquisición en Chile

1. Adquisición Pública Tradicional

El modelo de adquisición pública en Chile sigue procesos altamente regulados, con una serie de etapas que incluyen:

Este modelo garantiza una alta fiscalización, pero presenta limitaciones en la flexibilidad para la elección de marcas y modelos específicos, ya que está orientado a la adquisición de equipos de acuerdo a necesidades estándar y a un proceso de licitación rígido.

2. Adquisición Privada

En el sector privado, los establecimientos gozan de mayor libertad en la compra de equipos, lo que les permite adaptarse más rápidamente a las tecnologías emergentes. Se identifican tres niveles principales en la adquisición de equipos médicos en el sector privado:

3. Leasing de Equipos en el Sector Público

Ante la necesidad de contar con tecnología avanzada sin comprometer el presupuesto anual, Chile ha implementado el modelo de leasing financiero para equipos de alta tecnología. Este modelo permite adquirir equipos como tomógrafos, resonadores y mamógrafos, con pagos distribuidos en siete años. Al finalizar el contrato, el equipo se transfiere al Estado chileno por un valor simbólico. Este mecanismo ha sido clave para permitir la modernización tecnológica sin sobrecargar los recursos del sistema público de salud.

Desafíos y Oportunidades del Modelo Chileno

Uno de los principales desafíos del modelo de adquisición en Chile es la rigidez de los procesos de licitación pública, lo que limita la flexibilidad para adaptarse a nuevas tecnologías de manera inmediata. Además, la dependencia de contratos a largo plazo puede generar retrasos en la actualización de equipos cuando los avances tecnológicos son acelerados.

Sin embargo, la implementación de modelos como el leasing y la compra privada en el sector público abre nuevas oportunidades para integrar tecnología avanzada en hospitales de manera eficiente, asegurando que los pacientes reciban atención con equipos de última generación. Además, la posibilidad de combinar estos modelos con las concesiones hospitalarias puede facilitar una gestión más eficiente de los recursos a largo plazo, alineando los intereses públicos y privados en la mejora de la infraestructura sanitaria del país.

Conclusión

El modelo chileno de adquisición de equipos médicos, tanto en el sector público como privado, ha permitido al país mantener un nivel adecuado de equipamiento en sus hospitales. No obstante, la introducción de mecanismos como el leasing y la mayor flexibilidad en la contratación de proveedores privados son cruciales para continuar mejorando el acceso a tecnología de vanguardia. En un escenario global donde la tecnología médica avanza rápidamente, Chile debe seguir adaptando sus modelos de adquisición para garantizar la calidad y eficiencia en la atención sanitaria.

Latsalud
Logo